lunes, 24 de noviembre de 2014

El aliento y la resurrección.

El aliento y la resurrección.
El silencio y la noche.

Tengo a  la suerte contrariada.
Ella se empeña en seguirme,
yo, en eludirla.      

Todo es posible si la distancia ayuda.
Todo es sencillo sin un fin.

Detrás de la verdad llueven inquietudes. Aquí, al amparo, suenan risas.                   

No existe formato para el escalofrío, ni reglas para esta comezón.

Me levanté del insomnio y estiré los brazos, valiente, audaz.   

Viajo en vagones del absurdo.
Vivo lento y confiado. 

Muestramé tus pies; adivinaré su destino.

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