martes, 4 de noviembre de 2014

Mi mano está abierta....

Mi mano está abierta y recorre la vida por mí.

Cuál será mi último gesto?
Cuál, mi último recuerdo?

Tan sólo quedan nuestros pequeños mundos.

Acompañemos a los audaces.

En este rincón me abrigo y le susurro.

Nadie desata la locura sin un porqué.

Sin darnos cuenta, llegó lo que ya estaba aquí.

Los cielos no sólo enconden medias verdades.

Ciegos, pero resueltos. Nada será suficiente, nada será para mañana.

Demasiado tiempo, demasiada penumbra, demasiados quizás.

No dudes del mar.
No lo adornes ni lo escuches al atardecer.

El barro conoce mis hechuras.
Hay espejos menos brillantes que el porvenir.

Ojalá que el verso busque refugio en tus hombros de felino incesante.

La espalda helada.
La herida espera su momento.

Mi felicidad es un gigante que conoce todos los metales.

2 comentarios:

  1. Muy buenos versos Julio. Feliz semana!
    "Nadie desata la locura sin un porqué."

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    1. Muchas gracias, Alejandra. Disculpa el retraso.

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