domingo, 8 de febrero de 2015

Testigo presencial.

Testigo presencial de todo
lo inteligible.
Nada más odioso que la frialdad.

Todo lo mimosa que pueda ser
la noche,
todo lo amable que pueda ser
la belleza.

Cuatro días para soñar,
un invierno para nacer y
morir.

Esperanza suspendida del
cielo,
añoranza de pies de plomo.

Empezar de cero.
Auparse sobre talones
cincelados por relámpagos.

Tan normal como el adiós
que no llegó,
tan inhóspito como la tristeza.

JulioElpuente

4 comentarios:

  1. Que hermoso poema, me hiciste sentir como testigo presencial .feliz día julio .

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  2. Cuatro días son pocos para tan importantes misiones...

    Abrazotes.

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