jueves, 12 de marzo de 2015

Se enquista la libertad.

Se enquista la libertad en renglones vacíos.
Se ahoga el desencanto en venas desalmadas.

Se duermen los niños en sábanas tejidas por manos de aire limpio.
Se doblega el futuro por no adivinarse a si mismo.

Se embriaga el color con un etéreo ramillete de consignas.
Se detiene un tren cargado de torpezas y dolores robados.

Se apaga un incendio en el centro de otro universo.
Se desviste de su rubor la mejor de las sonrisas.

Se adentra la marea en la razón y la oquedad.
Se cuartean los labios por los besos indecisos, por los vientres melosos.

Se abrigan los horizontes confundidos.
Se tranforma la primavera en dulce escozor, en blanca realidad.

Se sientan en su rincón favorito la belleza y el perdón.
Se transforma en un guiño infinito el desasosiego de mi piel.

2 comentarios:

  1. Hola Julio, hermosos versos.
    "Se desviste de su rubor la mejor de las sonrisas."
    Abrazos!

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