viernes, 20 de marzo de 2015

Simple como el veneno....

Simple como el veneno de la crueldad; cercano como la rojez de esos pómulos.

Bailando sin que el sol me ilumine; sentado en el borde de un universo sumergido.

Soñaré cuando nadie me mire;
arrastraré los pies al recordar lo que no fui.

Nada fue nada; todo fue algo más que lo deseado.

Todos se cansan de sufrir; el silencio no se ve, pero se añora.

Quedan días eternos para sonreír; noches para abrazos gigantescos.

La pesencia de lo absurdo no desvela ningún secreto.
Mis platos están llenos de humedad y remilgos.

El amarillo de la calendula no decidirá ningún final.

No hay comentarios:

Publicar un comentario