lunes, 22 de junio de 2015

Nadie resiste.

Consiento y duermo,
reclamo y acecho,
y cuando busco no
encuentro, no logro.

¿Repetiré acaso los nombres
de los ojos sin rostro?
Y cuando nadie me arrope,
¿por quién lloraré?

Nado sin brazos,
vuelo sin red,
bebo sin labios.
No puedo llamar animal
a ningún otro ser.

Silbo melodías malditas,
trasnochadas.
Recuerdo el terciopelo
como recuerdo las
olas silenciosas.

Las horas no sirven
para nada.
Espero a que esas manillas
herrumbrosas señalen
el momento de la nueva muerte.

JulioElpuente

2 comentarios:

  1. Tremendos versos. Ese tiempo que "dicen" que todo lo cura...
    Me ha encantado, Julio :)
    Un abrazo.

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