viernes, 17 de julio de 2015

La tibieza de la noche.

Hablo del blanco del día
y de la tibieza de la noche,
de la soledad del viento y
del desgarro de la vida.

Cuando no hablo, siento.
Cuando no duermo, escucho.
Cuando no camino, invento.
Cuando no amo, muero.

Dime rayo,
dime humedad, dime silencio,
pero dímelo desde la
garganta de tus piernas.

Donde un trapecio me
deje tocar fugazmente tu cielo.
Donde encuentre las
risas y la razón,
el corazón y su cicatriz.

El fin de las quimeras,
el principio del mundo,
el desenlace de lo imposible.
Acercadme vuestras manos,
dejadme ser vuestro verbo.

JulioElpuente

2 comentarios:

  1. "Caí desde un rascacielos de
    piedras azules.
    Visité ocasos brillantes.
    Escuché un blues que
    encendió mis instintos."
    Muy bonitos versos Julio, que tengas un buen fin de semana.

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    1. Muy agradecido por tus comentarios, Alejandra. Saludos.

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