sábado, 31 de diciembre de 2016

Soy un ave...

Cada día, una singladura,
cada noche, un despertar.

La razón se alimenta de dudas
y cada duda es una nueva razón.

Líneas escritas para nadie,
llenas de recuerdos vacíos.

Rasguños nacidos del fragor.
Mi carne es tu refugio.

No tengo miedo, pero sufro.
Levanto la cabeza ante el tumulto.

Esdrújula lágrima, estómago balsámico,
séptimo pétalo, número mitológico.

¿Por qué la urgencia?
¿Por qué la distancia?

El cielo no es de nadie,
ni del lamento ni de la canción.

Soy un ave que no ha pisado el suelo,
que no se ha zambullido en ningún mar.

JulioElpuente

2 comentarios:

  1. Ni el cielo es de nadie, ni la huella del camino que no deje marca, todo perece,
    sigue en el vuelo soñando el poeta, hasta que sea salpicado por la ola de mar.

    El verso se escribe para el recuerdo donde sin envejecer permanece.

    Besos, Julio.

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