domingo, 30 de noviembre de 2014

Toma.

Toma,
reparte esto entre los tuyos,
a mí...olvídame.

Solo quería vivir
sin muecas,
sin misterios,
con la piel de los pobres,
con amor y belleza,
con la destreza de
una mano amiga.

No beberé del rencor,
no hablaré con muros sordos,
no destruiré los brazos
de las meretrices,
no...no viviré para morir.

JulioElpuente

Miro alrededor....

Miro alrededor, me pregunto cuántas voces he dejado de oir.

No sé escribir frases sin palabras, no sé vivir sin respirar.

Los versos me rodean, se colocan a mi espalda y pronuncian mi nombre.

No puedo dejar de escucharme aunque cierre los ojos y viva otras vidas.

Quiero que todo sea limpio, que todo sea nuevo; pero no puede ser, no es así.

Y, sin embargo, aprendo con cada linea, con cada renglón desaparecido.

Los nombres, los adioses, los amores....todos viven juntos.

No entiendo la vida, pero es tan irremediable!

Odio las penumbras....

Odio las penumbras que no te encuentran.

No imagino el tiempo sin los encuentros con tu alma

Te conozco sin besarte ni visitar tu cuello.

Son duras las penas en el exilio de tu mirada.

Te he visitado en tantas madrugadas!

El legado de tu perfume anidará por siempre en mi cabello.

Dime tu nombre, sabré guardarlo fuertemente, pero con un dulce tesón.

Buscaré y encontraré tus otros labios, conseguiré el jugo incesante.

sábado, 29 de noviembre de 2014

Escuchadme...

Escuchadme...soy algo más que unos ojos hambrientos.

Cualquier película que me sepa estremecer,
cualquier libro que coleccione mis tentaciones.

A los pies de un alma desnuda,
en los brazos de un cuerpo vespertino.

Algo que rompa barreras de sonido,
algo dicho con una mirada impenetrable.

Un sábado muerto hasta que la noche lo despierte,
un domingo insignificante preñado de guiños azules.

Cuando todo amaine, verteré mis alegrías,
cuando no pueda caminar, seré sólo sexo y perdón.

Suenan teclados y violines inciertos,
se retuercen los padrinos de estilos con alma.

viernes, 28 de noviembre de 2014

El sol no logrará despertarme

El sol no logrará despertarme.
La luna no me encontrará a su lado.
La lluvia rozará mis descarnados pies.
Una miseria convertida en afición.
Una cumbre lograda sin esfuerzo.
Necesitaré un excusa para soñar.
Malviviré por un puñado de mordiscos.
Ya toqué la hierba con mis manos.
Ya usé los abalorios de los gentiles.
Ya me excusé por mi muerte.
Un frío inútil compuesto de hambre y miedo.
El legado de un saco vacío, fraudulento.
Llegué desde un lugar donde morían las flores.
Exhalé gerundios y participios.
Encontré y rechazé.

Comencemos...

Comencemos sin sombra bajo la que abrigarnos.

Persigamos el último tren que la noche nos envió.

Sequemos las lágrimas de los luchadores.

Respetemos a los que siguen su camino en la oscuridad.

Abracemos a los victoriosos en la ternura.

Eduquemos a los falsos eruditos.

Rescatemos a los que dudaron alguna vez.

Instauremos una nueva elegancia; la de los dichosos, la de los valientes, la de los amantes.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Vendedores de nada.

Vendedores de nada,
maestros de la locura final.
Guionistas de último truco,
del último mortal.

Trovadores dormidos sueñan con versos recónditos.
Mundos inciertos les prestan sus manos.

Perseguir asombros,
morir en cada palabra,
destruir el tiempo baldío.

No ser el hazmerreír de un mundo en sepia.
Intentaré nacer en otro lugar, en otro menos trágico.

Sin principio, sin fin, sólo recuerdos anidados y excéntricos.
Suaves bendiciones rastrean mis huellas imperfectas.

En algún lugar, los vientos serán fieles seguidores de la noche.
Nunca diré que no al resto de mi vida.

Sin pensar en ayeres ni en tiempos incompletos.
Extinguida la primera estrella, buscaremos nuevos mundos.

Corazones libres de penas, listos para nuevos arrullos.
Atónito, sin magia ni desidia, abrazo los últimos versos.

Atrevido, incesante, ajeno a los vaivenes nostálgicos, esperaré sin miedo, sin recato.
No quedará mucho más que hacer, tal vez, vivir sin destreza, pero con esperanza.

Dentro de un recipiente de colores modernos, en una habitación sin vistas.
Las noches son de los bebedores de vida,  de los diestros con la pureza.

Redefinir aquellos gestos que hicieron felices a las estrellas.
Iniciado en los verbos menos trágicos, en los que cuentan

Talismanes envueltos en frágiles celofanes, en singulares nenúfares.





Despreciado por el insomnio.

Despreciado por el insomnio. Dolorido y sin luz.

Me atraganto con las verdades oscuras. Recelo de las manos de los felices.

Sin red, así caminaré. Las palabras pérdidas me guiarán.

Sólo los nidos que escaparon del horror sabrán de mí.

Podré escribir sin necesidad de impresionar. No influiré en esas manos venosas.

Por el día, los rugidos reventarán a mi alrededor, al atardecer, la luz del neón sacrificará mis ojos.

Seré alimento de la luna.

En la mañana.

En la mañana se perfuman los otoños.

Recaen las florituras y se desperezan los andares.

Resuelto, consciente, recorro el camino que el horizonte me ha impuesto.

Cruzo avenidas, descalzo, con la sonrisa de quien no pretende nada, de quien no añora el futuro.

Los alientos, los reproches, las conciencias no me atañen.

Rebusco en profundos bolsillos nacarados los restos del ayer, las migajas de los inquietos.

Pronto hallará bellezas salidas de portales faraónicos, muchachos tocados por el desenfreno y el apocalipsis.

Mi camino no terminará en un día ni en ciento.

Luego, al despertar, reviviré la tristeza.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Escribo alborotado....

Escribo alborotado por el deseo.

Querer desgranarte es como desear y morir.

Cierro los ojos y sólo veo labios y sonrisas.

Las señales explican tu roce, la ternura que regalas.

Qué mejor lugar para mis sienes!

Hermosa locura la que se podría gestar en ese silencio.

Tan sólo los relojes separarán nuestras bocas.

Unos minutos para acariciar el cielo y vestirte de aventura.

Espero que todo encuentre su sentido, que invite al ensueño. 

martes, 25 de noviembre de 2014

Extraño las cenizas...

Extraño las cenizas que me convirtieron en viento.

Tan normal como un pecador o,
quizás, como un ser humano.

Soy de donde nacen las encrucijadas,
de donde las sonrisas encuentran la luz.

Un verano para morir en tus brazos,
un invierno de violencia injusta.

Quizás el mediodía sea como
una noche de amor,
como una sentencia justa.

Miro mis manos y las envidio;
tantas veces han estado sobre tu piel!

Morir sin tu boca....

Morir sin tu boca será un duro final,
una venganza invertida.

Tendré que respirar aquí.
Estoy a un lado,
sin derramar lágrimas.

Serenatas para labios exprimidos.
Relámpagos con pies de plomo.

Duele lo fácil del olvido.
Angustia lo que huye entre los dedos.

A bocanadas, sin frescura ni elixires.

Reconoceré a los muertos cuando despierte de esta pesadilla de brumas y helechos?

No quiero mendigar.
Quiero vivir de regalos y sueños.

lunes, 24 de noviembre de 2014

Intuir tu perdón...

Intuir tu perdón en mi refugio.
Abrirgarme para la noche más larga.

Lo hechos nos amarán, nos contarán sus secretos.
Pregona su buenaventura.

Justicia y venganza, dos raíces,  dos pecados, dos sinónimos imperfectos.

Tiernos los ojos cuando el rubor asoma.
Invisibles los cuerpos al afecto.

Un camino torcido, sin renglones ni vacíos.
La respuesta estará en la alegría.

Existo cuando tus alas
me acarician.
La tranquilidad sonríe y me saluda.

No prometas la lluvia,
no presumas de instantes únicos.
Disimula cuando el atardecer te roce.

Estaremos lejos,
pero con un encanto cercano
como el dibujo de una ilusión. 

No veo rostros conocidos,
veo perfiles untados de ambigüedad,
sirenas y unicornios pintados.

Miénteme...

Miénteme; dime que siempre me has ignorado.

Dónde quedaron el sol y la risa, el descaro y los guiños?

Tengo los brazos hechos a tu cuerpo.   

Ojalá no existieran ojalàs. 

Cansancio? Todo es menor en tu boca, en tus manos.
                                          
Los regazos, las cabezas; sus futuros.

He aprendido a sobrevivir entre cuatro palabras.  
                                       
Estoy buscando una salida.... para ir a buscarte.   

Nada de nada.
Todo ocurrió ayer.

Transfuga de mis secretos.

Tránsfuga de mis secretos.
Detractor de tradiciones.

Pusilánime con los recuerdos.
Inventor de vidas.

Dueño de una escafandra rota.
Fugado de los cielos.   

Imberbe para la verdad.
Inútil para la regresión. 

Atávico y lúcido.
Hambriento de bocas y senos.  

Indeciso para la certeza.
Azaroso y embriagado.  

Esposado a un instante.
Humillado por la nocturnidad.  

Activo y perpetuo.
Realizador de momentos.

Apostador baldío.

Apostador baldío,
huidizo y camaleónico.         

Historiador de la nada.
Navegante sin velas.

Dulce, perturbado.
Maléfico con las pretensiones.  

Intrépido, con los labios abiertos.
Indigente e indiferente.  
   
Dueño de un te quiero.
Amante de otro otoño.

Quisiera servirme del viento,
de su honesta firmeza.     

Las casas compartidas con los vientos,
los secretos compartidos con los temores.        

Las estrategias saben como evitarme.

Seremos viajeros de la adversidad.

Seremos viajeros de la adversidad,
caminantes en una cudad fría.   

Me visitó la canción de un pájaro vagabundo.        

Nació el sol, y con la luz fuimos cuatro.          

El tiempo y la constancia, dos energúmenos que no descansan.   

Tu ropa es la envidia de mi piel.     

Alejarme de otros sueños,
de otras vidas.        

He vuelto a otra ciudad distinta, en ocasiones mejor.        

Comprendo a los vientos. Ellos regalan toda su fuerza y no reciben nada a cambio.

Mi omnisciencia es limitada.

Espera....

Espera, antes de irte voy a contar todas las estrellas.             

Mi única religión es la piel de las hadas.

Ella es el reflejo de un sol inaudito, una ficción inalcanzable.     

Ella es un día interminable, una época dorada.           

Ella es un universo de primaveras, una galaxia de colores.      

Ella es una hermosa oración, es todo lo que un Dios no puede inventar.

JulioElpuente

El aliento y la resurrección.

El aliento y la resurrección.
El silencio y la noche.

Tengo a  la suerte contrariada.
Ella se empeña en seguirme,
yo, en eludirla.      

Todo es posible si la distancia ayuda.
Todo es sencillo sin un fin.

Detrás de la verdad llueven inquietudes. Aquí, al amparo, suenan risas.                   

No existe formato para el escalofrío, ni reglas para esta comezón.

Me levanté del insomnio y estiré los brazos, valiente, audaz.   

Viajo en vagones del absurdo.
Vivo lento y confiado. 

Muestramé tus pies; adivinaré su destino.

He comprado tiempo en un bazar.

He comprado tiempo en un bazar.
Sonaban voces y canciones.

Me azotan los silencios.
Malvivo en madrigueras mortecinas.

Palabras con alma,
rostros con enigmas,
soledades con resignación.

Camino al encuentro del adiós.
De la virtud extraigo mi alimento.

Dulzura en los miembros,
enamorar tras dedos amorales,
besar sin dicha ni decoro.

Estaremos lejos,
pero con un encanto cercano
como el dibujo de una ilusión. 

No prometas la lluvia,
no presumas de instantes únicos.
Disimula cuando el atardecer te roce.

Existo cuando tus alas
me acarician.
La tranquilidad sonríe y me saluda.

domingo, 23 de noviembre de 2014

No me hallo en las quimeras.

No me hallo en las quimeras,
no recojo razones por los rincones,
no transcribo pormenores,
no encuentro razones sino verdades.

Lo cruel no fue fundado para mí,
lo lacónico despierta mi sonrisa,
lo infiel no es signo ni herida,
lo auténtico creció sin piernas ni techo.

Si hablo, será para gritar,
si corro, será para llegar,
si juro, sera para incumplir,
si blasfemo, será por no creer.

Traigo vida en las palabras.

Traigo vida en las palabras.

Recojo miradas y gestos desbordantes.

En mi camino no todo florece, no todo encuentra su rumbo.

Quiero conocer remedios magistrales, voces que inviten al amor, desiertos que comprendan la locura.

Y quiero admirar las mejillas sonrosadas por un beso, la pieles erizadas por una mirada, el crujido de la voz quebrada por el deseo.

Traigo vida...y palabras...y versos rotos.

Lo opaco de mis palabras.

Lo opaco de mis palabras,
lo inútil de explicarlas.

Me azotan los silencios.
Malvivo en madrigueras mortecinas.

Borradores llamados a no existir.
Lágrimas sin sabor.

Camino al encuentro del adiós.
De la virtud extraigo mi alimento.

He comprado tiempo en un bazar.
Sonaban voces y canciones.

Sin sombras, sin efectos.
Con reflejos, con defectos.

En una tardía penumbra,
arropado por gentiles danzas,
envuelto por arroces y vinos,
desvestido por orientales ninfas.

sábado, 22 de noviembre de 2014

Sé de un silencio fiel.

Sé de un silencio fiel, elegante, convencido,
uno enmarcado en las estrellas.

Sé que no habrá un modelo tenaz.
Sé que no concebiré a solas.
Sé que no dormiré sobre helechos.
Sé que no puedo transformar el amor en luz.

Invisible si no lo ves,
cambiante como lo soñado.

Quiero definir paisajes, otorgar la vida, descifrar misterios.

Me adentré donde no llegaba el sol.
Maquillé mi lenguaje e hilvané recuerdos.

Atrás quedaron el dolor y la angustia
Este camino se abrirá paso entre nuevos y sonrientes soles.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Otros hemisferios aguardan...

Otros hemisferios aguardan mi respuesta.
Enloquecido y sin brújula, reinvento lugares.

Nadie es cualquiera,
nadie es más humano que la noche,
nadie es más puro ni más denso que
unos ojos alegres.

Un nuevo juego  donde el rubor
sea un recinto privado,
donde nuestro beso sea la meta.

La ciencia descubrirá nuevos aromas
en la elegancia de tus brazos.

Cuenta atrás para esa eternidad prometida.
Protagonistas de un universo paralelo.

Habrá un nosotros en cada canción de amor.

martes, 18 de noviembre de 2014

No hay ruinas.

No ha ruinas,
no hay tesoros vacíos;
tan sólo hay delirios y abrazos.

Nadie necesita un otoño imprevisto.  
Lleno de plenilunios la noche.

Algo menos caótico que un despertar.
Algo respirable como el verdor.

Hablo de la tempestad porque no conozco infiernos ni firmamentos.

El alma recordó su pasado;
fue algo más que un cuerpo
y una historia.

No creo en mi desnudez,
solo ofrezco manos sensibles
y labios educados para el amor.

martes, 11 de noviembre de 2014

Serán 14.

Serán 14.
De aquí a la otra habitación.
En cualquiera de ellas;
durmiendo de pie.

No rezaré a ídolos cercanos,
recibiré el perdón por aquel abrazo.

Celebraremos historias ajenas,
beberemos de nuestra memoria.

Todo tendrá un final antes del amanecer.
Los sueños serán gigantes sin pies.

Sólo quiero aprender a deslizarme sin arena en mis bolsillos.
Deseo convocar a los que me iluminaron.

Donde acaba el eco,
donde todo parece verdad.

Vicios deseados con la punta de los dedos. 
Abrigos destinados a brazos endebles.

Nacerá algo bello de una canción triste.
Nadarán despacio los ojos azules.

Tengo los ojos victoriosos,
el verbo entumecido por tu sonrisa.

Claves para no olvidarte.
Refugios donde acariciar tu ayer.

Qué me cantas?, si solamente soy dichoso en tu regazo.

La tormenta de tus ojos no es infalible.
La tersura de tus manos envuelve los días.

Besos prendidos en un ojal, caricias contenidas en una humilde canción.

Del terciopelo nace tu piel,
de la alondra, tu parpadeo.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Tacto para el asombro.

Tacto para el asombro,
para un imperio desnutrido.

Te amaré aunque se quiebre la noche,
aunque desfallezcan mis manos.

Sin antifaz ni desamor.
Sin histeria ni desesperanza.

Torpe, pero enamorado.
Exhausto, pero indestructible.
Melancólico, pero sin recuerdos.

Qué la suave luz te arrulle,
qué la dulzura visite tus sueños.

Un peso mayor que tu frialdad,
un diamante más efímero que tu piel.

Oí cantar a los que no estaban.
Limpié los muebles que te esperan.

Creo en lo que brilla,
creo en quien me lee,
creo en quien me ignora,
creo en quien aplaude
mi lunática obsesión.

Salía el sol cuando te pensaba.
El tiempo no interrumpía mi lisonja.

La garganta de un cantor enamorado,
el delirio de un poeta tardío.

Mis viejos zapatos resistieron la soledad de un mes sin luna.

La alegría de unas palabras recién llegadas.

Olas inmensas de versos redondos,
poliédricos.

He borrado la frialdad de mi corazón.
Nadie esperará la lluvia de mis ojos.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Pedazos de luna pajiza.

Pedazos de luna pajiza.
Soledad alumbrada por la timidez.

Hay un sol en vuestras venas,
un horizonte escrito con sangre.

Todos los deseos amados.
Todos los cielos que sucumben bajo el hielo.

Lechos amanecidos sin almas.

Entradas secretas para gurús inservibles.

Un minuto menos para esa orgía de temores.

De vuelta a lo que el destino predijo.
Un gato que no confesó su pecado.

Tengo pintado un gesto incierto,
una caricatura sin semblante.

Velocidad inconforme con la risa.
Oir lo que no está dicho.

El poder de una canción;
la vida en cuatro palabras.

Nuestro último día,
nuestra última juventud.

Caerá la nieve en lugares comunes,
en hervideros de vida.

La prerrogativa de un genio.
La histeria mejor contada.

Me odiarán las almas a las que no nombré.

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Recuerda nuestro universo....

Recuerda nuestro universo. 
Recuerda los besos que maniataron nuestras almas.

Anatomías endulzadas por el amor.
Mejillas de azafrán y frenesí.

Dianas de acento extranjero.
Margaritas elocuentes y frívolas.

La luna morirá entre mis dedos.
Los borrachos cantarán sin cesar.

Un azul de cujiente piel.
Un reverso de titánica furia.

Flechas que deambulan sin un porqué.
Falsos embriones de milenaria saliva. 

Odio las sombras de los que no conocen otras voces, de los que beben su propia sangre.

Una escalera hasta tus lágrimas.
Una fórmula magistral para los cielos que habitarás.

JulioElpuente

martes, 4 de noviembre de 2014

Mi mano está abierta....

Mi mano está abierta y recorre la vida por mí.

Cuál será mi último gesto?
Cuál, mi último recuerdo?

Tan sólo quedan nuestros pequeños mundos.

Acompañemos a los audaces.

En este rincón me abrigo y le susurro.

Nadie desata la locura sin un porqué.

Sin darnos cuenta, llegó lo que ya estaba aquí.

Los cielos no sólo enconden medias verdades.

Ciegos, pero resueltos. Nada será suficiente, nada será para mañana.

Demasiado tiempo, demasiada penumbra, demasiados quizás.

No dudes del mar.
No lo adornes ni lo escuches al atardecer.

El barro conoce mis hechuras.
Hay espejos menos brillantes que el porvenir.

Ojalá que el verso busque refugio en tus hombros de felino incesante.

La espalda helada.
La herida espera su momento.

Mi felicidad es un gigante que conoce todos los metales.

Atrás queda el día y su temblor.

Atrás queda el día y su temblor.
Se acercan el regazo y la verdad.

Nadie podrá decir que no fue nombrado por la noche.

Lo que quisimos ser no era cordura ni pereza.

Sé que fui de otro mundo, pero, ¿como llamar a esta distancia, a este reloj sin arena?

Déjame que te regale un quizás
aderezado con un mañana infinito.

Lamiendo los cerrojos de mis brazos.
Sonriendo a la odisea de tu pelo.

Lo inútil no me interesa.
Lleno mis manos de lazos, nubes y lunas incipientes.

Repudio la conquista de la nada.

Desatemos los cuerpos sinceros.

Nubes hechas de ayer y de delicias comunes.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Mi sombra se volverá gris.

Mi sombra se volverá gris.
Mi armario se vaciará sin mí.

En el ecuador de mis penurias.
Cerca de lo que no me incumbe.

Las siglas de un imperio durmiente.
Funerales por los no vencidos.

Imposible es: no volar en los sueños,
no vivir para otros corazones.

Un telar tejido por arañas sin nombre.
Una peonza inútil, distraída.

Amemos al rey Sol.
Despojémonos de toda nuestra elegancia.

Un ejército de calles tras de mí.
Árboles apagados y desnudos.

La señal que no llega, el ruido que fue, que no volverá.

Una tarde oxidada, sin cintura ni calor.

Un peligro que no es una simple mueca,
que no es oscuro sobre blanco.

Esa sensación obtenida sin temor,
sin distancia.

Una pared azul marino con sombras intercaladas.
Una efemérides singular.

Temblor en los labios, perdón en los bolsillos.
Nada ni nadie se acerca a su boca.

Lo último será encontrar esa imagen que no rompa el hechizo, que lo explique todo.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Una vida regalada.

Una vida regalada, sesgos de algo fortuito, irreal.

Inventar un número y vestirlo de esperanza.

Antes de morir quisiera vivir.

Nada me ata a mis entrañas.

Aquí, todo es más respirable.

La ignorancia solamente sobrevive.

Me armaré para amar.

Me reencuentro a buen resguardo.

Quizás me reserve para el viento,
para otros hogares.

Ser extraordinario sin ser tú mismo.

Sirenas de titanio, dulces y melancólicas.

Un lugar donde despertar los miedos, donde descarnar la juventud.

Días para el recuerdo, aunque sea para seres olvidados.

Progenitores sin pies ni cabeza. Encrucijadas dobles.