jueves, 18 de diciembre de 2014

Me toca sonreír.

Me toca sonreír porque
el destino ha sido generoso.
Mi ojos no fueron míos,
fueron de la negrura.
Odiaría no volver a escuchar
a esos ángeles.

Hilos de amor.
Seda de corazón hambriento.
Intrumentos para una piel volcánica.
Manos envueltas en verdad.
Tu y yo.

Un tal vez escondido en un rincón,
un verso de amor para unos pocos.

Un murmullo entre las manos.
Un silencio que retumbaba.
En mi sueño no había luz,
todo ocurriría porque sí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario