sábado, 29 de octubre de 2016

La locura y la razón.

Necesitamos del abismo
para envolvernos.
Ansiámos el comienzo
y el fin,
la locura y la razón.

Somos objetos de pasión,
dialectos sin ambages,
mentiras sin sombras.

El rostro hirsuto decidimos
quemar, y beldad más
perfecta que esa llama no
existirá.

Defectos que no nos
amilanan.
Huesos hechos de penas,
pero dichosos, verdaderos.

Atados a una yunta de
flores y miel.
Tiemblan las manos,
se dibujan los colores del
alba en rostros recordados.

2 comentarios:

  1. Encogido totalmente el corazón, querido, golpearon hoy estos versos, fuerte...

    Besos, Julio.

    ResponderEliminar