viernes, 18 de noviembre de 2016

Locos sin rumbo

Se me secaron los ojos,
me brillaban las manos,
nada me valía ya.
Ninguna flor conservaba
su aroma.

Envejezco tras las cortinas,
nadie me conocerá jamás.
No temo a nadie,
nadie temerá a mi otra
lucidez.

Turista en un mundo
inabarcable.
Desterrado en un país
de ciegos,
de locos sin rumbo.

Tomo prestadas las palabras
que no aprendí,
hago míos aleluyas lejanos.
Asceta en un vida sedienta,
amante distante,
dios de mis propias vísceras.

JulioElpuente

2 comentarios:

  1. Amar desde la lejanía tragando la propia desidia sedientos de amor, nadie sabrá de ésta locura que corroe y que se deja en palabras no dichas.

    Maravilloso, compartí el sentimiento de estos versos.

    Un beso, Julio. :-)

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  2. Piel de gallina, querida. Besos, Yayone.

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