sábado, 11 de julio de 2015

De hito en hito.

Paredes blancas teñidas
de olvido.
Bajo el tejado de nieblas y
soles....allí donde se
inventó la luz.

De hito en hito;
ayudado por unas piernas
generosas y
un corazón valiente;
auspiciado por retos
que serán luna y
amanecer.

Escoltan a mi fe el
amarillo cercenado y
el verdor del ocaso.
Vuelvo mi cabeza hacia
la hojarasca ruidosa
y huidiza.

Sé que donde hay futuro
habrá horizonte,
donde hay esencia
habrá corazón,
donde hay vestigios
habrán certezas.

Y, mientras miro mis
pies,
sueño con montañas
gloriosas,
con días que están por
inventar.

4 comentarios:

  1. Un espíritu decidido y fuerte. Me ha gustado tu poema, por los días que están por inventar.
    Un saludo

    ResponderEliminar
  2. Bonito y esperanzador. Me gustó mucho, saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Encantado de que te guste, Sal Yin. Un saludo.

      Eliminar