sábado, 22 de agosto de 2015

Senderos de pasmosa nitidez.

Cargado de caricias,
envuelto en sombras de
dudosa languidez.

Senderos de pasmosa
nitidez, habitados por la
memoria perdida.

El recuerdo revienta entre
rocas calcáreas.
El ayer se desdibuja en
un hipotecado horizonte.

Las luces hacen soñar
a los magos del absurdo.
Los rayos regalan suspiros
a los abandonados.

Tatuajes habitados por
venas ardientes.
Vestidos que son
insuficientes frente a la verdad.

Aprender de la soledad suplicante,
escuchar la pureza que
vivirá entre aquellos pechos
abanicados por el sol.

JulioElpuente

4 comentarios:

  1. Precioso!!!! fotografía que despierta soledades.... Aquellos lugares que dejamos abandonados, vuelven a ser poblados de ausencias... besitos.

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  2. El ayer se diluye en nuestras manos, pero queda tatuado en nuestra mente y corazón...
    Hermoso como siempre, es un placer leerte Julio.
    Un abrazo.

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