miércoles, 14 de enero de 2015

La otra calle.

La otra calle,
la que llegaba al final,
la que no tenía adornos
ni luminaria.

La de los corazones
remendados con los
labios,
la de la ira olvidada.

La calle de los poetas
oscuros,
y de los tiernos,
y de los vencidos,
y de los ingenuos...
y de los verdaderos.

La calle abatida por
los colores;
vestida de blanco y
negro por el azar.

La calle convulsa y
tranquila,
solidaria y pobre.
Engendrada por las
palabras.

La calle sin brazos,
pero con puños,
sin sexo,
pero con hijos.

La otra calle....

2 comentarios:

  1. En esa calle vive mucha gente,
    Tiene buena comunicación y los alquileres no son caros.

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