martes, 10 de febrero de 2015

A tientas.

A tientas,
hurgando en los errores,
hablando idiomas olvidados.

Destinos cruzados,
huestes con manos polvorientas.
Amaremos la ambigüedad.

Nací en un día sin amanecer.
Para mi se inventaron
las montañas sin lamentos,
los ríos de nácar.

Pulido por la clemencia,
olvidado a ratos,
amado sin razón.

No hay debilidad en unas lágrimas
vestidas de ayer,
vertidas sin rencor.

Ignoramos todo lo que no huele a
césped recién cortado,
a comisura febril y enamorada.

Ningún descubridor despiadado
pisará mis manos abiertas,
ningún monarca inútil y
zafio doblegará mi conciencia.

8 comentarios:

  1. Hermoso trabajo... me quedo con "No hay debilidad en unas lágrimas"...
    Mi aplauso...
    Reme.

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  2. Muy bonitos versos. Feliz fin de semana!
    "ningún monarca inútil y
    zafio doblegará mi conciencia. "

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    1. Gracias, Alejandra. En eso estamos. Feliz finde para ti también.

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  3. Geniales estos versos Julio, nadie doblegara mi conciencia, y por supuesto que no debe haber debilidad en unas lágrimas, aunque a veces no es así, por desgracia.
    Feliz fin de semana.

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    1. Gracias, Carmen. Ojalá todas las lagrimas estuvieran acompañadas de sonrisas. Feliz finde para ti también.

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  4. Comisura febril y enamorada...

    Abrazotes.

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