lunes, 5 de diciembre de 2016

La belleza perdida

El malentendido es, en sí,
una esperanza demoledora.
Todo es sopor, dolor, sinsabor.
La rutina marca, con sus
crueles artes, el camino de la
rendición, porque a su lado,
lo perfecto es retórico y
lo sutil, diáfano, claro.
La belleza perdida es un destino
sin retorno, una cavidad
oscura y eléctrica, y su mantra
anuncia lo decrépito del ayer.
Todo lo que desconozco
continuará en ese ataúd de
huesos y ruinas,
todo lo que alguna vez maldije
volverá para destrozar mis sueños.
No sé si llamarle agonía,
no sé si llamarle vida,
pero sí sé como escapar de
su hechizo: sonreiré e inventaré
palabras, olvidaré las rabias y
los llantos, trasnocharé por el
día y caminaré por la noche.

JulioElpuente

4 comentarios:

  1. Es la coraza que protege,
    la máscara qué enmascara
    para y por, no sentirse morir,
    cuando el sentimiento se declara.

    Esconderse entre palabras no dichas,
    olvidando la falsa esperanza
    mandarlas al rincón de los recuerdos,
    y a la vista, sonrisa de plata.

    Rendirse no está en su porte,
    caballero de bello nombre,
    y menos en su pluma,
    que siempre vuela en garabatos,
    en demoledores versos,
    que el párpado interpreta maravillado,
    desde los sueños y pensamientos
    del corazón y puño que el poeta plasma.

    Caminamos por la senda de las palabras, querido amigo, dejando un poquito el alma, y permíteme hacer morada en el confort de tú casa.

    Un beso, Julio.

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  2. Qué maravilla, Yayone! Trastocado por tu clarividencia. Mi área de confort (como se dice ahora) es tuya.
    Besos, querida.

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    2. Claro, mí querido Julio, y sin bola mágica jajaja, es el mismo sentir que el mío ;P

      Que pases un hermoso puente, si lo tuvieses. :-)))

      Un besazo Enorme. ;)

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