sábado, 17 de diciembre de 2016

La lluvia morirá a tus pies.

Desayunaré entre tus venas,
guardaré tu tacto en una urna invencible,
ningunearé a los bravos y
a los austeros.

Te absolverá el tribunal de mi pupilas.
Tus labios, locura de la ciudad,
balcón donde vivir y mirar,
serán la noche cálida y
la amistad serena.

Más allá de las olas y
los recuerdos, los manjares
que nacieron de tus pechos
endulzarán historias de
mazapanes y blancura.

La lluvia morirá a tus pies;
desnuda, buscará tu perdón,
te prometerá amor y pasión,
leyenda y desenfreno.

Lo intangible se convertirá
en sangre y huesos a tu paso.
La erupción final nacerá de
tus ojos misteriosos.

JulioElpuente

1 comentario:

  1. Si tus palabras fueran sólo palabras para nombrar y definir como un hilo tendido, con el puño cerrado donde el corazón llama, en esa espera interminable.

    Un beso, Julio.

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