jueves, 30 de abril de 2015

La luz eterna.

Creo en el hoy de
de un poeta rubicundo.
Descubro el ayer de
unos ojos cincelados.
Viviré del mañana que
se derrame cual vid.

Los ojalás no escucharán
reproche alguno,
ni penas con sordina,
ni porqués atados de
pies y nudillos. 

En mi escalera no
pernoctan los versos
de Whitman,
en mi alcoba vive la
luz eterna.

Mis brazos sueñan,
halagüeños, estupefactos,
derramados en el infinito.
A mi cuello no lo
domestica el viento.

Nunca será demasiado
tarde para que nuestros
pechos vivan un
estruendo único,
una comunión memorable.

Sentí el perfume del destino
anudado a un desnudo
ancestral.
Una piel, rosada y densa,
encubrió un tatuaje incoloro,
un arpegio grisáceo.

He reservado una nube
acolchada,
una promesa infalible,
una adicción legal,
un axioma cuestionable...
un resplandor idéntico
a tu suspiro.

lunes, 20 de abril de 2015

Vigías del cielo nos rodearon.

Vigías del cielo nos rodearon.
Querían saber de nosotros,
querían saber del amor.

El plácido mar susurraba
sin fuerza, como terciopelo
suave, agitado por un soplo
misterioso.

Todo parecía más fácil
con tu mano apoyada en
mi brazo.
El futuro se divisaba
allí....allí donde los besos
son restos de tu verde
mirada.

Los aprendices de ángeles,
los becarios de la sonrisa;
todos vivirán si haberte
conocido, sin haberte amado.

El mar, el sol, la lluvia,
todos son actores
agradecidos, viejos magos
que descubrieron la magia
en la piel de tu ternura.

lunes, 13 de abril de 2015

La belleza ya no tiene nombre

La belleza ya no tiene nombre,
el despertar no tiene amigos,
el deseo no contiene vileza.

La esperanza es un jergón
de especias y luces.
Decidamos con ella...
en su nombre.

Tengo que embriagarme
con lo que no conozco,
servirme del resto del mundo
para alumbrar mis manos.

Surge de mi boca el tiempo.
Añoranzas que no resistirán
el amanecer.

Deambulo por mi propio
Macondo.
Vuelo sobre el rojo y
el negro de mi existencia.

Ninguna conjura de necios
me apartará del atardecer.
Confieso que he vivido,
que viviré...pero el final
decidirá por mí.

sábado, 11 de abril de 2015

Elijo tus ojos.

Elijo tus ojos para no morir,
arrastro los pies por
pavimentos de risas.

La causalidad de todos
los enigmas,
el origen de tu corazón
de viento y marea suave.

No puedo ignorar tus
arrestos,
la sinfonía de tu pecho
cautivado y cautivo.

Tus idiomas se deslizan
por mi piel,
el azote suave de tus
labios eriza mi cielo.

Mi camisa la inventó tu
piel egipcia,
mi sonrisa la creó tu
mueca salvaje.

Si existe algo más a
nuestro alrededor,
que olvide su génesis
y su futuro,
su nombre y su sabor.

Nada destruirá nuestros
castillos de arena diamantina,
nuestros sueños de arrugas
y felicidad.

miércoles, 8 de abril de 2015

Escuchar al lado izquierdo del alma.

Escuchar al lado izquierdo del alma. Adoquines de invierno para un camino yermo.

Lo que encierra la demencia de unos labios amargos.
La triste vestimenta del adiós.

Allí, donde la barbarie retumba, donde el color no obedece al llanto, donde lo insensato es prioridad. 

Pisadas robadas al viento, hegemonías truncadas, vestigios de vidas insalubres.

Equilibristas que cuelgan de miradas imposibles, prestidigitadores desaparecidos por azar.

De niño todas las voces son bellas, todas las sombras son nuevos amigos.

Inventarse un calvario donde solo hay fotos sin valor, versos incabados...vacíos.

JulioElpuente

jueves, 2 de abril de 2015

Me invento un final para cada palabra.

Me invento un final para cada palabra, un desvelo para cada mohín.

No creer en ningún dios y creer en cielos, en almas, en paraísos, y tener fe...en ti.

En alguna playa habrá un otoño para recordar, un invierno para reír, una primavera para soñar.

Un dulce asno se refugia en mis pupilas mientras escojo los minutos para cantar, contar, desplegar, obedecer, añorar, ignorar.

Actos desdibujados, velos opacos, sangre temerosa, saliva perdida, mirada cegadora, fragancias inventadas....

Flores que bailan al son de cualquier amanecer, sabios que estudian el porvenir de las corazonadas.

Todos los encuentros fueron minutos robados a la soledad.