sábado, 28 de marzo de 2015

Libertad.

Libertad...
Nombre dado a la imponente vigilia de unos brazos erizados.

Densa, cadenciosa canción hilvanada por unas mejillas felices.

Embrión de un arrullo incesante y sobrecogedor.

Dulce prisión de los verbos ansiosos, de las esperanzas ajenas.

Camino infinito, jalonado por encinas otoñales y brotes de lirios inauditos.

Nube transparente que anuncia un sol de invierno, un mañana sin jamás.

...nada vive sin su fulgor.

No detenerse.

No detenerse, tener recuerdos anudados al alma, vivir incrustado entre el tiempo y la razón.

Hijo de un río de vientos, de un sinfín de comienzos, del torbellino de un silencio.

A los pies de una canción triste, en brazos del azar y su furia, arrodillado frente a la angustia.

Todas las vidas del pasado tienen un futuro asegurado en tu mirada.

Tocado por la mano de alguna deidad insignificante; en sus sienes nacieron pliegues antiguos.

Bosques de pequeñas piedras y tenues cenizas; enjambres arremolinados entre mis pies.

Correr sin haber aprendido a caminar. Zozobrar sin sentir la brisa recordada.

JulioElpuente

jueves, 26 de marzo de 2015

Flores secas.

Flores secas, migajas de historias inenarrables.
Las luces nos explicarán el alba.

Es mejor que descanse la inquina, que desista el ego de su cruel venganza.
Encontrar el desvío correcto.

Remar por el cauce de la duda, ahuyentar a los intrusos, a los amigos de la desnudez.
Nítidos son los colores de la palabra.

Absurdo es no escuchar la parte dormida del alma, no declamar, alto y fuerte, en su nombre.
Nacerán nuevos epitafios.

Ni tristeza, ni humildad por bandera; desafíos bañados en miel.
Acompañado de un sonrisa.

Todo ha cambiado, todo ha sido tocado por manos sedosas, por labios soñados.
Despierta aquel que no sueña.

Soleada explanada de verdes lamentos, de puras miradas.
Puertas de cristalino anhelo.

martes, 24 de marzo de 2015

Calles somnolientas.

Calles somnolientas, ríos enrocados en sus misterios, mares sin esquinas.

Imaginamos noches iluminadas, días sin sol ni humedad.

Alimento de unas entrañas dormidas, de unos ojos sin color.

Nunca pensamos más allá de un breve minuto, más allá de un triste destello.

Solo el cielo conocerá el último horizonte. Solo la piedad valdrá la pena.

Perdimos las llaves del único hogar de la sonrisa, del vestíbulo de la profecía.

Destrucción y pereza desfilarán en una ciudad sin brisa, sin nostalgia.

Inclinamos nuestras siluetas para observarnos desde lo remoto.

JulioElpuente

lunes, 23 de marzo de 2015

Donde se refugian las sombras.

Donde se refugian las sombras, donde se agota el infinito.

Lejos de la vorágine del dolor; donde nadie espera nada.

Ofrezco mis brazos a los delatores de la noche, a los habitantes de la prisión de arena.

Resuelvo enigmas con pinceles de aromas mágicos, con lágrimas de color magenta.

Cada suspiro traerá consigo un cauce de miradas y conciencias tranquilas.

Todas las coronas serán de brumas inanimadas, de rastrojos altivos.

Algo estupendo para cantarlo, algo sensible como la piel enadercida.

En caminos de polvorienta sed, entre fotográficas sonrisas y desnudos corazones.

JulioElpuente

domingo, 22 de marzo de 2015

Muñecas de cartón.

Muñecas de cartón que realizan sus deseos, que reclaman sus migajas.

Perfumes que transforman la verdad. Suyas son las mordazas.

Cada día, cada fin, cada canción....breves muestras del ayer.

Todas las manos juntas resuenan únicas, alimentan las pieles vírgenes, resbalan a través del tiempo.

Entre verdes olores, entre insignes sacrilegios, despierto de mi locura, de mi augurio de lluvia seca.

Esperando el sudor, estudiando diluvios inversos, deseando un olvido impactante.

Un sol cobarde, escondido tras el horizonte, privado de nostalgia.
Rebuscaré entre mis venas.

Cambiarán todos los colores, despertarán todos los designios, sentiremos el fuego y la fe.

viernes, 20 de marzo de 2015

Simple como el veneno....

Simple como el veneno de la crueldad; cercano como la rojez de esos pómulos.

Bailando sin que el sol me ilumine; sentado en el borde de un universo sumergido.

Soñaré cuando nadie me mire;
arrastraré los pies al recordar lo que no fui.

Nada fue nada; todo fue algo más que lo deseado.

Todos se cansan de sufrir; el silencio no se ve, pero se añora.

Quedan días eternos para sonreír; noches para abrazos gigantescos.

La pesencia de lo absurdo no desvela ningún secreto.
Mis platos están llenos de humedad y remilgos.

El amarillo de la calendula no decidirá ningún final.

jueves, 12 de marzo de 2015

Se enquista la libertad.

Se enquista la libertad en renglones vacíos.
Se ahoga el desencanto en venas desalmadas.

Se duermen los niños en sábanas tejidas por manos de aire limpio.
Se doblega el futuro por no adivinarse a si mismo.

Se embriaga el color con un etéreo ramillete de consignas.
Se detiene un tren cargado de torpezas y dolores robados.

Se apaga un incendio en el centro de otro universo.
Se desviste de su rubor la mejor de las sonrisas.

Se adentra la marea en la razón y la oquedad.
Se cuartean los labios por los besos indecisos, por los vientres melosos.

Se abrigan los horizontes confundidos.
Se tranforma la primavera en dulce escozor, en blanca realidad.

Se sientan en su rincón favorito la belleza y el perdón.
Se transforma en un guiño infinito el desasosiego de mi piel.

miércoles, 11 de marzo de 2015

En una senda de risas y perdones.

En una senda de risas y perdones.
Sin prisa para vivir, sin tiempo para añorar.

Traigo versos inútiles, voces acaloradas, noches sin mañana.
La sazón será el despertar.

Mecánico de tus instintos, ingeniero de tus pasiones, profesor de tus miradas...trangresor de tus labios.

Imaginaré teatros abarrotados de sílabas, continentes repletos de sinfonías, crepúsculos incendiados de amor.

No reconoceré el color de la muerte.
Llegarán a la orilla restos de almas profanas, inservibles para el asombro.

Para los soñadores,
para los intrépidos,
para los valientes,
para los vencidos,
para los felices,
para los inventores,
para los confiados,
para los que sonríen...sin más.

JulioElpuente

domingo, 8 de marzo de 2015

Techos con goteras.

Techos con goteras.
Alabanzas muertas al nacer.

Pocos se despiden con un adiós,
todos olvidan sin despedirse.

Manos resecas por la locura.
Viejas manos de surcos infinitos.

Los deseos mueren al despertar.
Las verdades elucubran su
propia historia.

Lo coloreado se resiste a perdurar,
lo antagónico gira la cabeza.

Delicias moteadas de ácido.
Blancas montañas de dulzura.

Horneando un atardecer sin nombre.
Desechando lunas gigantes.

Densas esperanzas sin destino,
públicas palideces en busca
de un sol esquivo.