domingo, 8 de enero de 2017

Veo a lo lejos tu estela cálida.

Los recuerdos son dedos de
plata acariciando mis mejillas,
restos de nácar resbalando
por mi vientre.
Veo a lo lejos tu estela cálida,
amigo viento, te escucho como
si escuchara respirar a mi
encogido corazón,
como si tú fueras el principio
y el final de una noche épica.
Mis versos han sido noqueados
por la realidad.
Los monstruos ya no solo viven
en mis sueños.
Pirotecnia mareante resuena en
las paredes de mi piel.
Oscuros ayeres maltratan mi
voluntad.
Quizá me reconcilie con el mañana,
con los errores que están por llegar.
Nunca conseguiré escribir
canciones de amor,
poemas de almas desnudas,
historias de azufre y algodón.

JulioElpuente

2 comentarios:

  1. Lo harás, de hecho lo haces, pues desnudan tus versos el halo del anhelo y la esperanza, procediendo así, por los reversos del ayer.

    Vendrá la primavera y con ella, un poco de calor al corazón.

    Un beso, Julio.

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