jueves, 2 de febrero de 2017

Mis párpados transparentes.

Vivo el amanecer sin despertarme.
Mis párpados transparentes me
anuncian el horizonte rojizo
y la blancura incipiente.

Y cuando ladeo la cabeza,
un nuevo hemisferio toma
forma, un nuevo mundo nace
de la nada y recorre mi cuerpo
y mis entrañas.

No temo a la noche ni al día,
pero sí a la negrura y a la luz.
No vivo arrodillado, pero mis
huesos ya no se aferran a mi
piel; viven lejos, exiliados.

Mi espalda, hundida por los
años, respira al son de canciones
obsoletas, pero bellas y nobles.
Y cuando cruzo los brazos y
reuno lo que una vez fueron
mis manos, tu presencia,
intuida, cercana,
despierta mis tenues labios.

JulioElpuente

2 comentarios:

  1. Es ese instante de cerrar los párpados y sentir como las manos se llenan de la presencia, aunque sea recuerdo, pero se llenan en ese preciso y precioso momento...da tristeza abrirlas de nuevo, como queriendo retener.

    Hermosos versos, amigo.

    Un beso, Julio.

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