sábado, 1 de octubre de 2016

Está escrito.

Cabal hasta lo imposible.
Invisible hasta lo inimitable.
Sensible hasta lo inimaginable.

La tristeza es el adorno
de las penas,
pero mi alma pernocta
donde el corazón duerme.

El tiempo es mi ruin
enemigo;
se escapa a racimos entre
mis cejas arqueadas.

Esa antigua memoria,
esa de rayas y aguaceros,
esa que me muestra todas
las sonrisas,
esa que se olvida de
casi todo cuando está
sin mí.

Está escrito, pero
sin nombres ni apellidos,
sin sombras ni fobias.
Todo a su alrededor es
brillo mortecino. 

JulioElpuente

4 comentarios:

  1. Hoy pareciese que éste, tu poema, fuese dirigido hacia mi persona, así lo sentí, letras que conozco y reconozco en mí.

    Tragué saliva, exquisitamente melancólico, son mí talón de aquiles.

    Agradecida de verte por mi rincón y por la huella en tu paso.

    Un beso, Julio.

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  2. Vaya! No,querida Yayone,no tenían un destinatario definido, pero me alegra que mis cuitas puedan albergar en otros nidos. Ha sido un placer visitar tu blog y a partir de ahora una obligación.
    Besos.

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  3. La tristeza es aspereza que se cose a las entrañas y se vuelve cosquilla para el alma. Una mariposa que juega y sobrevuela pasado, presente ... Existencia -&- resistencia

    Mi abrazo de luz

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